
Escrito por Purusha
Así como el pintor examina cuidadosamente y elige solo los colores más finos para manifestar su magnum opus, el retiro “¡El Amor Divino es real!” fue en sí una obra maestra que resaltó los tonos más profundos, las texturas más ricas, los contrastes más sutiles pero sobre todo, expresó aquel elemento paradójico que elude hasta al estético más afinado afectivamente e informado abstractamente: la forma de la No-Forma.
Para muchos, la expresión artística es algo exclusivo de la élite especializada, de alguien con una capacidad intuitiva agudizada o un pregonado pródigo, sin embargo, la creación de belleza es una forma de expresión que fluye naturalmente a través de todo ser humano cuando están resonando con el amor de Dios. El manifestar y compartir la belleza con los demás no requiere pasar por los canales convencionales de las artes visuales, la música, el arte literario, o cualquiera de la multitud de otras formas de expresión. Cuando uno está abierto al flujo de amor que irradia de la Fuente, cada pensamiento, palabra y acción se convierte en un sobre flujo de belleza que puede ser compartido.
El retiro de Sat Yoga, “¡El amor divino es Real!” fue una muestra clara de belleza espontánea, de Amor Divino – de una obra de arte viviente. Hay un dicho que dice que el artista siempre extrae del reino sensual su obra de arte mientras que el místico transforma su vida entera en una obra de arte. Este retiro ilustró a la comunidad en sí como una obra de arte. El 18 de febrero Shunyamurti impartió a todos la tarea de reconocerse a sí mismos como Amor Divino. Esta intención fue llevada a cabo cuidadosamente durante una semana en que el grupo entero recibió un curso en la estética del Advaita, un despertar hacia la onda cuántica primigenia, la spanda, el Ananda y una bendición en el florecimiento de la Beatitud.

Después de una semana de curso intensivo sobre el arte de la Liberación, Marjiva ofreció una profunda observación extraída de la perspicacia que destiló durante una semana de sublimación, en la incomparable fermentación de la exaltación extática del Amor Divino: “Cada retiro en el Ashram Sat Yoga sirve como un catalizador que propulsa la formación y valor del alma. Un retiro se forma con base en otro, como un escultor labrando una piedra de mármol dura e indefinida hasta lograr una maravillosa revelación de belleza y majestad… Todo es Amor Divino… nada más que Eso existe… y tú eres Eso, el mantra que se repite una y otra vez desde el retiro, que consuela y da suavidad en donde antes se pensaban asperezas. Una criatura encasilladla por hábitos y miedos se transformó en una Fe aún más grande mediante el Amor mostrado en el retiro “¡El Amor Divino es Real!”, mientras que la relación con Dios, conocida no por la criatura sino solo por el hombre, se fortaleció enormemente. Los días se fueron sumando a través de las enseñanzas de Shunyamurti, como una partitura musical que practicábamos repetidamente, y tocábamos cada vez con más elocuencia a través de nuestras palabras y acciones. El retiro nunca concluyó, sino que continúa haciendo efecto su poción de amor divino, disolviendo los fragmentos fijos y endurecidos del ego para volverlos la serenidad beatífica de la apertura del corazón”.
Como es en todos los retiros Sat Yoga, las meditaciones comenzaron temprano, a las 4 de la mañana para reunirse con el Amor Divino, con Shiva mismo. Comenzar el día con lo que en la India se llama Brahma Muhurat, o “la hora de Brahman”, permitió a los participantes del retiro despejar cualquier ruido que ocluyera la consciencia silenciosa en la que yacen la quietud y la paz perfecta.

Saraswati reflexionó sobre su hora preferida del día: “La dulzura de este retiro fue fermentada en la hora más pura del día, las 4 de la mañana, una hora que en la India se conoce como la hora de Dios, Brahma Muhurat. Nos reunimos en silencio, viajando entre la noche estrellada hacia el corazón del Pabellón Mahatma (Gran Alma) para sentarnos juntos en soledad y abarcar la quietud. El N.O.I.S.E – acrónimo por sus siglas en inglés que conforma la palabra que en español se traduce como “RUIDO”, sus letras representando Neighborhood, Organism, Images, Signifiers, Emotions, que traducido vendría a ser Barrio, Organismo, Imágenes, Significantes y Emociones) – del barrio fue silenciado, el mundo aún dormía. Hasta el tic-tac de los relojes y el zumbido del refrigerador se callaron para profundizar en la experiencia – que no fue para nada “ex” (externa) sino más bien profundamente hacia dentro.
Libre de las distracciones de la interrupciones cotidianas, pude escuchar claramente el escándalo generalmente opacado del O.I.S.E (ver nota anterior) – el organismo, las imágenes, los significantes y las emociones – y me vi obligada a reconocer la fragmentación y el malestar de la balada del ego y toda su interferencia inútil. El silencio, el canto de Dios persistió más palpablemente que el ego y pronto eliminó el estruendo mientras el canto de las aves anunciaba el amanecer. Entonces, con la mente clara, la dosis de enseñanza matutina de Shunyamurti logró arraigarse profundamente y atravesar cualquier parloteo que quedara, dejándonos a todos envueltos en el silencio poderoso y pacífico por muchas horas más”.

Muchos conectaron con el Amor Divino a través de su participación en karma yoga, la práctica del servicio libre de ego. En karma yoga, la vida se vuelve un gran baile: el desempeño de esta práctica le da el poder a uno de hacer piruetas en un estado de presencia pura. Efectivamente, el objetivo del karma yoga en sí es llevarlo a uno a un estado de wu-wei (de acción en la no-acción) en que el parloteo de la mente cesa, el cuerpo continúa en sus ritmos y cada movimiento se vuelve más refinado, más lleno de gracia hasta que uno alcanza la realización asombrosa de que uno va bailando por la vida – y el bailador se vuelve el baile. Cuando uno se queda continuamente en el flujo del Amor, uno florece – como una flor lista para ser cortada por Nataraja – y luego devorada.
“El retiro ‘¡El Amor Divino es Real!’ estuvo lleno de enseñanzas profundas. Abrió un espacio sagrado en el que toda la comunidad pudiera reflexionar sobre lo que realmente significa el amor y ejemplificarlo a través de sus acciones. Me permitió bañarme en melodías amorosas de Dios, a cantar y resonar con la esencia de todo lo que es. Con las enseñanzas me fui llenando de gratitud y alegría de poder compartir este trabajo majestuoso de arte divino con todos los que armonizan con nosotros, y nos brindó un constante recordatorio de reconocer que el Amor Divino es lo único que es Real, nuestra esencia pura en la que nuestros corazones pueden reposar.
Ver a la comunidad compartir y proteger nuestra propia soledad nos permitió armonizar con una nota beatífica de ser divino, una unión de buscadores para darnos cuenta que todos somos uno: una consciencia pura y beatífica. Cada momento de este retiro fue para reposar en el Amor, para representar el Amor beatífico mediante la cooperación y para compartir un espacio sagrado en el que todo lo manifiesto es reconocido como un reflejo hermoso de este silencio beatífico que nos recuerda que el Amor Divino es lo único REAL”, compartió Shivani, la Natarajani.

Shunyamurti dejó claro que el verdadero amor solamente se puede encontrar en el chakra siete, la cima del viaje espiritual en donde ya no queda nadie separado que lo encuentre. Puesto que el Amor es nuestra verdadera naturaleza, no tenemos pretextos para no estar en un estado de amor en todo momento. Para subirle la temperatura a la olla de presión espiritual, Shunyamurti dio enseñanzas que regresaron a los estudiantes inmediatamente a su Origen. Usó ejemplos de una gran variedad de fuentes, desde las enseñanzas antiguas de Sat Yoga hasta las más recientes observaciones de Jean Paul Sartre. Disipó cualquier residuo de duda en el buscador de que él/ella no es uno con Shiva.
“Las enseñanzas de Shunyamurti fueron tan poderosas, tan precisas, que es difícil describir el honor que fue recibirlas. Si se compilara un libro de todas las enseñanzas de este retiro de una semana, no habría título más apto que ‘La No-Dualidad habla’; pero eso no basta para darle a uno la impresión total del arte, el surrealismo – el poder – con el que las enseñanzas fueron impartidas. Podría decir que fue ver como una obra maestra es pintada y a la vez ver la presentación de una sinfonía espontánea, ambas siendo ni más ni menos que una obra de arte teatral natural e improvisada, por alguien que conocía la historia de mi vida y me hablaba directamente – pero eso ni siquiera se acercaría a la calidad o la profundidad de la experiencia. Se sintió como si una daga hubiese atravesado la fachada de la vida cotidiana y hubiese llegado al núcleo de la realidad – algo escondido y a la vez completamente íntimo. Nunca hubiera podido imaginarme la cantidad de amor que me esperaba ahí”, exclamó Purusha.
En Arunáchala, la tierra misma aclama que uno vuelva al reconocimiento del arte de Dios a través de la naturaleza: el corte del terreno, la forma y el flujo del río, la simbiosis de la flora y la jocosidad de la fauna todos sirvieron para recordarnos que todo ser, viviente o no viviente, es una manifestación de lo Divino.

Todos los que participaron en el retiro notaron el silencio profundo y gentil que envolvió los eventos de la semana. Tal como nos ha enseñado Shunyamurti, toda creatividad nace espontáneamente de la Vaciedad, esta misma siendo el contenedor hiper-dimensional y el habilitador de toda belleza, de la que todo emerge y a la que todo vuelve. Igualmente, Ramana Maharshi que es considerado por muchos como la personificación del Silencio Mismo, ha expresado que el silencio no es un blanco, no es una carencia (como es vista por el ego) sino que “el Silencio es una incesante elocuencia… Aquellos que han descubierto las grandes verdades lo han hecho desde las profundidades del Ser”.
Sobre este punto Santosha comentó “El retiro de Amor Divino, a través del silencio profundo, un vibrante campo energético comunal y enseñanzas espirituales iluminadas, ha ofrecido un espacio para estar completamente inmerso en el Amor Divino silencioso, beatífico y que todo lo abarca, y ha traído a la luz el entendimiento de que la fuente de este Amor nunca es externa. Más bien, emana del mismo Corazón de mi ser; está accesible aquí y ahora, para siempre”.
“El campo energético amoroso de la comunidad impactó profundamente mi alma y ha provocado la profundidad increíble del silencio. Ser parte de esto y estar en el Amor Divino realmente fue una bendición hermosa”, coincidió Amrita.

El retiro “¡El Amor Divino es Real!” dejó una huella indeleble en el alma de cada participante, cada quien llevándose algo significativo y a la vez totalmente único de su experiencia. “El retiro me dio la oportunidad tanto de explorar y de estar inmerso en el Amor Divino. Con mucha alegría he regresado de este retiro lleno de una profunda quietud que penetra hasta las raíces de mi Ser. El Amor Divino es lo único Real”, sonrió Gita.
“El retiro ‘¡El Amor Divino es Real!’ fue una investigación poderosa sobre el reino falso de la mente egóica en nuestras vidas y del dulce reconocimiento de que el ego no puede conocer el amor. El Amor no es una palabra sino un estado de ser y es todo lo que en realidad es”, declaró Yogiraj, rey de los yoguis.
Barrie reveló que “la experiencia del retiro de Amor Divino fue algo que no puede ser expuesto en palabras. La paz, el misterio, el amor, el silencio, las enseñanzas; todos se unieron como uno solo – y la suma total de esa realidad está más allá del lenguaje. Si tuviera que forzar esta experiencia al lenguaje, que solamente captaría un fragmento de la totalidad, diría que ha sido el testimonio de una verdad: una verdad que parece ser eterna”.

A lo largo de la semana los participantes del retiro tuvieron la oportunidad de experimentar y expresar Amor Divino con Gaia a través de la Prema-cultura, extendiéndose más allá de sus limitaciones autoimpuestas en la clase de ásanas, en las caminatas meditativas por la naturaleza hacia los ríos Varanasi y Rishikesh, la experiencia energética increíble de cada clase de Nada Yoga y el compartir de canciones, historias y silencio en el yajna Sat Yoga (el fuego sagrado para la expiación) fueron algunas de las maneras en que la belleza de todos se expresó en forma. Los participantes tuvieron la oportunidad de decidir en cuál de la multitud de eventos aunarse, creando la harmonía melodiosa perfecta para su experiencia.
Fue evidente para todos que el shakti poderoso que se había estado generando a lo largo de la semana, intensificado por las enseñanzas, el silencio, el proceso interior trabajando en la profundidad de cada individuo, y la gracia de Dios misma, alcanzó el cénit en la clase de redacción creativa. “La prosa y la poesía fueron expresadas tanto con seriedad como con júbilo, penetrando las defensas del ego infantil contra el amor y la apertura del corazón. La perspicacia, los frutos de una semana intensa de procesar y la expresión única elegida por cada lector reflejaron las joyas de sabiduría en cada alma. ¡Exponernos a través del uso del lenguaje rompió las barreras que habíamos levantado para mantener distante al otro; después de esta experiencia pudimos realmente comulgar y apreciar a los demás en un juego alegre, inocente y espontáneo!”, comentó un participante.
Independientemente de ser la primera o la quingentésima vez, todos expresaron su gozo y apreciación por las creaciones artísticas provenientes de la cocina de Radha. El arte de la cocina gourmet vegetariana fue practicada por los participantes y perfeccionada con la asistencia de la presencia y guía de Radha. Desde la jocosidad y alegría de los chefs hasta el aparente contentamiento que podía observarse en las caras de aquellos que disfrutaron de este prasad invaluable, fue muy claro que Dios intervino en la preparación de esta haute cuisine en el ashram.

“A lo largo de la semana disfrutamos de las ensaladas debidamente famosas de Arunáchala y nos llenamos de beatitud divina al ingerir este prasad tan lleno de amor. Desde los panqueques plenos de prana hasta el elogiado pesto de petit-pois, vi a todos los seres en beatitud estática”, recordó Yogiraj.
Aquellos que visitaban Arunáchala por primera vez tuvieron experiencias profundas y abrumantes. “He visto muchas caras de Dios, he visto más allá de los ojos del hombre para darme cuenta que Yo Soy eso que está más allá de todo lo que aparece, y hay una Paz que sobrepasa todo entendimiento, Amor que va más allá de lo que se puede expresar con palabras y ahí yace la Libertas que Es suficiente. Gracias a Todos por compartir conmigo la Luz del Amor”, ofreció Juhl en gratitud.
Adriana recordó que “fue una experiencia completamente nueva para mí en la que pude encontrar quién soy, amor en la forma más pura, en los ojos y las almas de todos.”

El Ashram Sat Yoga se ha vuelto en el hogar de los buscadores sinceros, trascendiendo los moldes culturales o sociales y ofreciendo un refugio para todo aquel que anhela experimentar de primera mano el Amor Divino. “Antes de venir a Costa Rica y a la comunidad Sat Yoga no conocía lo que era el respeto, la hermandad o el Amor, aunque me consideraba un ciudadano recto. Hay muchas experiencias e imperiencias del retiro de Amor Divino que dudo hasta intentar compartir por miedo de que las palabras distorsionen el sentimiento de Amor y beatitud que verdaderamente estuvo presente durante la semana. La cocina gourmet vegetariana, la belleza de la tierra y el fortalecimiento de las amistades en el silencio de la comunidad y de la montaña son solamente los beneficios adicionales de una semana en Arunáchala. Mi corazón ha tenido un anhelo, un anhelo de Verdad y Amor. No busco más; mi corazón ha encontrado un hogar”, admitió Ashoka con profundo contentamiento.
El campo energético poderoso que fue creado en una semana de inmersión en el Amor Divino está disponible para cualquiera que desea saltar en las profundidades del Ser Real de uno mismo y descubrir la dulzura incomparable del Amor incondicional. Es una experiencia, o tal vez más bien dicho, una imperiencia en que uno puede recobrar de las profundidades del Ser el tesoro invaluable que por mucho tiempo ha sido olvidado y compartirlo con el resto del mundo. Es la obra de arte más valiosa – que es la Paz misma: el arte de trascender la obra. No queda más por crear, pues la obra maestra está completa. Y a la vez el proceso de soltar las amarras del ser falso es la participación eterna en la Belleza misma, que ninguna cosa puede superar. Si deseas disfrutar de este regalo precioso, descarta la broza y consume solo el Trigo dorado, beatífico e inmortal. ¡Y prepárate para el siguiente retiro!

Publicado en marzo 16, 2012 por satpurusha
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